El ascenso político
Silvano Aureoles Conejo, ingeniero forestal egresado de la Universidad Autónoma Chapingo, inició su carrera como presidente municipal de Zitácuaro (2002–2004). Posteriormente fue diputado, senador y presidente de la Cámara de Diputados, hasta convertirse en gobernador de Michoacán en 2015. Su administración estuvo marcada por promesas de modernización y combate al crimen organizado, aunque los resultados fueron cuestionados.
Las acusaciones
La Fiscalía General de la República (FGR) emitió una orden de aprehensión en su contra por presuntos desvíos millonarios relacionados con la construcción de cuarteles de la Guardia Civil.
- Se habla de un desfalco superior a los 3 mil millones de pesos.
- Exfuncionarios de su gabinete, como Elizabeth Villegas Pineda, han sido vinculados a proceso.
- Los llamados “cuarteles fantasma” se convirtieron en símbolo del fracaso de su estrategia de seguridad.
Impacto en Michoacán
- Seguridad debilitada: La falta de infraestructura dejó vacíos en la estrategia contra el crimen.
- Desconfianza ciudadana: Los escándalos erosionaron la credibilidad de las instituciones locales.
- Herencia política: Su sucesor, Alfredo Ramírez Bedolla, ha señalado directamente a Aureoles como responsable de los desvíos.
De aspirante presidencial a prófugo
En 2022, Aureoles intentó posicionarse como candidato presidencial, presentándose como un líder capaz de rescatar al PRD. Sin embargo, las acusaciones truncaron sus aspiraciones. Su historia refleja el ocaso de un partido que alguna vez fue protagonista en la política mexicana y que hoy lucha por sobrevivir.
La vida de Silvano Aureoles es un arco narrativo que va del ascenso meteórico a la caída estrepitosa. Su caso no solo expone las fragilidades de la política michoacana, sino también los retos que enfrenta México en la lucha contra la corrupción y la impunidad.
