INTERNACIONAL.— La transición energética de la infraestructura digital ha entrado en una fase de inversión directa por parte del sector bancario internacional.
En este contexto, la firma de inversión BlackRock ha consolidado alianzas estratégicas para financiar proyectos de generación eléctrica de gran escala.
La iniciativa cuenta con la participación de corporativos tecnológicos como Microsoft, orientados a garantizar el suministro continuo para sus complejos informáticos.
A la estructuración de capital se han sumado grupos bancarios de primer nivel como JPMorgan Chase y Goldman Sachs.
Estas entidades facilitan esquemas de financiamiento corporativo para equipamiento industrial suministrado por fabricantes como Siemens.
El objetivo principal de esta red de inversión es evitar saturaciones en las redes eléctricas locales y asegurar la estabilidad de la red de datos a nivel global.
