Rotterdam / CDMX, 29 de enero de 2026.
Las autoridades aduaneras de los Países Bajos confirmaron este miércoles uno de los golpes más duros al narcotráfico transatlántico en la última década. En una operación de inteligencia de alto nivel, se interceptaron 4,830 kilogramos de cocaína (casi 5 toneladas) que intentaban ingresar a Europa bajo una modalidad nunca antes vista: ocultos dentro de cargas de imanes industriales de alta densidad.
Ingeniería criminal al descubierto El cargamento, proveniente de Ecuador, llegó al puerto de Rotterdam y fue rastreado hasta una bodega en Moerdijk. Lo que sorprendió a los oficiales no fue solo el volumen, sino la sofisticación del ocultamiento. Los narcotraficantes utilizaron la densidad del metal de los imanes industriales para «cegar» los escáneres convencionales de rayos X.
Según el reporte oficial, el valor de la droga en las calles europeas oscila entre los 360 y 400 millones de euros, dinero que deja de fluir a las estructuras criminales que operan en Sudamérica.
Ecuador en el ojo del huracán Este decomiso vuelve a poner presión sobre el gobierno del presidente Daniel Noboa, quien apenas el año pasado logró su reelección (2025) bajo la promesa de «mano dura» contra las bandas. A pesar de los esfuerzos y el estado de excepción permanente en zonas costeras, Ecuador se ha consolidado como la principal plataforma logística de los cárteles mexicanos y colombianos para enviar droga a Europa.
Informes de inteligencia señalan que hasta el 70% de la cocaína que se consume en el viejo continente transita hoy por puertos ecuatorianos, que enfrentan una infiltración profunda en sus sistemas de control.
Hasta el momento, hay tres detenidos en Holanda, pero se espera que la investigación se extienda a las redes logísticas en Guayaquil en los próximos días.
