INTERNACIONAL — Una jornada negra sacudió a los mercados financieros globales tras el desplome del sector tecnológico, encabezado por una caída superior al 7% en las acciones de Meta.
El nerviosismo de los inversores se desató tras la presentación de resultados del tercer trimestre de la compañía fundada por Mark Zuckerberg, pese a registrar incrementos del 26% en ingresos.
El foco de la inquietud radica en el agresivo nivel de endeudamiento y gasto de capital que la matriz de Facebook está asumiendo para financiar su infraestructura de inteligencia artificial.
Meta ha emitido más de 55,000 millones de dólares en deuda en el último año y proyecta gastos de capital de hasta 145,000 millones de dólares únicamente para el presente ejercicio fiscal.
A esto se suma la firma de contratos de arrendamiento de centros de datos y potencia de cómputo que representan compromisos futuros por 825,000 millones de dólares.
Wall Street empieza a cuestionar de forma severa si el retorno financiero de las herramientas de IA justificará a corto plazo semejante despliegue de liquidez.
Adicionalmente, la compañía planea financiar parte del gasto mediante emisiones de acciones sin derecho a voto, lo que diluye el valor para los accionistas actuales.
En paralelo, el empresario Elon Musk concretó una inyección de 1,000 millones de dólares en Skydance, la firma de David Ellison que recientemente adquirió Paramount y Warner Bros.
El movimiento busca oxigenar la estructura financiera de la nueva gigante del entretenimiento, que arrastra una carga de deuda consolidada cercana a los 80,000 millones de dólares.
