La decisión del gobierno de Tabasco de vender dos de sus propiedades más conocidas ha encendido el debate en el estado. La secretaria de Finanzas, Talina Ferrer, confirmó oficialmente la venta del Centro de Convenciones de Villahermosa y del Gimnasio La Choca. Juntas, estas operaciones representan una entrada de 417 millones de pesos para las finanzas públicas, pero también un costo político importante por la molestia de los ciudadanos.
¿Quiénes compraron estos espacios y por cuánto?
Las licitaciones públicas ya terminaron y el gobierno del estado entregó los fallos a las empresas ganadoras que cumplieron con todos los requisitos legales:
- El Centro de Convenciones: Se vendió por 216 millones de pesos a la empresa Constructora e Inmobiliaria Perinorte. Los reportes financieros confirman que esta compañía forma parte del grupo comercial de Liverpool. Con esto, la cadena de tiendas departamentales asegura un terreno clave en la zona de Tabasco 2000 para futuros proyectos comerciales y plazas de usos mixtos.
- El Gimnasio La Choca: Ubicado en una de las zonas de mayor valor de la ciudad, este espacio deportivo fue asignado a la empresa Interservicios de Tabasco por un total de 201 millones de pesos.
Ola de críticas en redes sociales
El anuncio no tardó en causar polémica. En internet y redes sociales, cientos de tabasqueños han expresado su rechazo, señalando que estos edificios forman parte de la historia y el patrimonio de la comunidad, por lo que consideran que no debieron pasar a manos privadas.
«Muchos ciudadanos comparan esta acción con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, afirmando que en su administración se defendían los bienes públicos en lugar de venderlos.»
El descontento ha tocado directamente la política local. Los críticos han lanzado duras quejas contra el gobernador Javier May Rodríguez y el gobierno de Morena en el estado. Varios simpatizantes de la izquierda tradicional califican la venta como una contradicción y una traición a las ideas originales de la Cuarta Transformación, que siempre ha estado en contra de las privatizaciones.
¿Buena inversión o error político?
Desde el punto de vista económico, la venta tiene lógica para el gobierno: se deshace de edificios que requieren mucho dinero para su mantenimiento y recibe recursos frescos que pueden usarse en otras áreas. Además, la llegada de Liverpool promete reactivar el comercio y el empleo en la zona.
Sin embargo, el verdadero reto para el gobernador Javier May será convencer a la gente. La administración estatal tendrá que demostrar de manera muy clara que los 417 millones de pesos recibidos se van a invertir en obras que realmente beneficien a la población, si quiere calmar los reclamos en la cuna misma del movimiento político oficialista.
